“El ojo de Serafín se abrió de par en par y batió las alas en señal de felicidad. Ahora ya sabía quién era. Había dado la vuelta al mundo, para al final, encontrarse a si mismo justo a al lado de donde había vivido de pequeño”.
El árbol de ramas enredadas donde un pájaro oscuro destaca por encima de los rubios era en principio una camiseta planteada para denunciar el racismo. Sin embargo, cuando nació Serafín, ese pajarito desafinado, convirtió el relato en algo más, en un aprendizaje vital y una búsqueda de uno mismo.
El 10% del PVP de esta camiseta se dona a SOS Racismo para que sigan trabajando por conseguir que las diferencias se entiendan como una virtud.